juegos casinos online1 La UE Pide Legalización

Hace poco circuló un informe de las Comisión Europea en el cual se pronunciaba en contra de la decisión del gobierno estadounidense de prohibir los juegos de azar a través de Internet. De acuerdo al organismo europeo, la política norteamericana en la materia contradice las normas de la Organización Mundial de Comercio.

Es sabido que la postura de todos los países que forman parte de la Unión Europea (UE) siempre tendió a promover cualquier tipo de actividad vinculada al juego online. Conociendo el potencial que un mercado de esas características ofrece para economías en las que no abunden sectores que presenten un dinamismo similar al del juego y las apuestas, sobre todo cuando se trata de los que se practican a través de Internet, las naciones europeas priorizan el factor comercial, contemplando además que siempre corre por cuenta de cada particular en si es de su agrado o no intervenir en ese tipo de prácticas lúdicas.

Las medidas implementadas por gobierno estadounidense constituyen, de acuerdo lo precisado por el informe mencionado, un obstáculo a al normal funcionamiento del comercio internacional. Los proveedores extranjeros de Internet se sienten perjudicados por la decisión unilateral de los Estados Unidos, según sugiere la investigación montada por la Asociación de Juegos de Azar a distancia, sobre la cual se llevó a cabo el informe del órgano ejecutivo de la UE.

Estados Unidos tiene obligaciones contraídas al haber suscripto a las normas de la OMC, y su postura redunda en perjuicios para compañías europeas, negándole acceso a través de procedimientos legales injustificados.

casino collage 435x300 Disputa en la UE en Torno del Juego Online

Una semanas atrás, el prestigioso semanario The Economist, publicó un artículo referido a la temática de la regulación del juego online en el continente europeo. El mismo intentó desandar el conflictivo camino que se siguió hasta aquí y pretende dar cuenta de cómo se precipita el panorama hacia el futuro en relación a un tema de tan complejo tratamiento.

A su vez, vuelve a colocar en el centro del debate algo que ya había sido muy cuestionadamente abordado en el primer semestre del año presente, y durante prolongados lapsos del año anterior.La hipótesis que el semanario parece deslizar es que la complejidad del asunto está dada en gran medida por la presión ejercida desde los grandes monopolios del juego, la cual afecta sensiblemente la capacidad de maniobra de los gobiernos nacionales al respecto.

Las opiniones al respecto están divididas. Algunos países de la Unión Europea han dado luz verde al juego en línea sin imponer mayores restricciones a su normal funcionamiento. Otros han adoptado una postura que consiste en limitar esta práctica, habilitando solo a aquellas empresas que acceden a una licencia expedida por el propio estado. Sobre algunos de los casos que se incluyen aquí, se vierte la sospecha del favorecimiento a los monopolios ligados directa o indirectamente a cada estado.

Una tercera postura más radical sigue la línea impuesta desde los Estados más conservadores de Estados Unidos: la prohibición.Esta última posición desoye las recomendaciones más básicas que indican la imposibilidad de llevar adelante exitosamente una medida de ese tipo. Una regulación que limite los monopolios es importante, pero no una que intente acabar con un mercado tan fructífero y que promete un crecimiento tan vasto como el del juego online. Sobre todo en tiempos en los que escasean sectores que motoricen la economía global.