craps jpg 550x300 Supersticiones en Craps

El juego de los Craps ó dados es uno de los más controversiales y contienen muchas supersticiones algunas de calidad, misteriosas y otras mitológicas por lo cual es casi imposible decidir cuales acciones seguir para conseguir los mejores premios, por esta razón a continuación presentamos los aspectos por los cuales están regidas dichas supersticiones para así determinar qué es lo verdadero y en lo que podemos confiar.

El calentar los dados es un influyente para que estos puedan girar más veces y nos puedan brindar los mejores números, este tipo de superstición esta posicionada como una de las principales, aunque algunas personas la determinan como un simple mito, se puede decir que es casi imposible determinar cuál es el mejor efecto para obtener los números más altos.

“Soplar los Dados”, es un componente determinante en el cual influye la suerte otorgándonos los números más altos, suele ser esta otra de las supersticiones que vemos implementadas por jugadores de los parqués.

Después de haber salido un número alto, los dados se enfrían y otorgan valores mínimos, este se ha convertido en más que una superstición en un mito, sin embargo las personas acogen este aspecto en sus formas de juego asumiendo riesgos y perpetrándose a fracasos seguros.

Estas son las supersticiones que causan mayores comentarios en el gran juego de los dados que contienen grandes denominaciones y que otorga entretenimiento a miles de personas alrededor del mundo convirtiéndose en un juego sencillo de aplicar en el cual pueden existir ventajas pero no han sido descubiertas para constituir métodos y estrategias invencibles como los podemos ver en otros juegos de azar en los cuales las habilidades y probabilidades son aspectos de gran importancia.

craps dicesjpg Craps Americano: Ambiente de Película

La versión de juego de dados más comúnmente jugada en casinos de todo el planeta se denomina Craps Americano o Bank Craps.Un jugador es el encargado de ejecutar el tiro. Los dos dados salen impulsado por su mano hábil hasta llegar al área indicada de la mesa, ubicada exactamente en el extremo opuesto.

A los costados se ubican los demás jugadores, quienes colocan sus apuestas antes de que se efectúe cada tiro. El jefe de mesa es quien dirige el ritmo de la escena. Con un palo curvo recoge los dados luego de cada tiro y va dando las voces propias de cada momento del juego, indicando la posibilidad de actuar de los jugadores. El tirador resulta el protagonista transitorio. Deberá elegir entre diferentes pares de dados que se le ofrecerán. Y luego su tiro deberá a travesar toda la mesa, sin evitar rebotar en la pared opuesta.

Los momentos previos al tiro estarán típicamente acompañados por rituales. Soplidos mágicos, movimientos de mano, balanceo del cuerpo. Parte de la cadencia de un juego que parece acompasado a una sinfonía instrumental interpretada por artistas del azar, trovadores del juego, apostadores sinfónicos. Es un juego muy tradicional.

El ambiente vibra al ritmo de los dados. La muchedumbre ruge fervorosa, esperanzada de que un poco de la suerte le toque esta vez. El clima que se respira es de una intensidad constante. Pocos juegos logran mantener tal estado de tensión. Una vez agotada la suerte del tirador, el siguiente jugador a su izquierda será quien lo reemplace.