¡Por supuesto que sí! Vamos a empezar con esta pregunta. ¿Cuál es el juego? Vamos a seguir evaluando nuestro principal objetivo cuando juega. ¿Cuál es nuestro principal objetivo en el juego? ¿Juega juegos de cartas para divertirse o permanece horas sentado frente a las máquinas tragamonedas? Por supuesto que no, nuestro objetivo en el juego es ganar dinero. ¿Y cómo lo hacemos? Lo hacemos mediante el aprendizaje de un sistema de apuestas adecuado para el juego en cuestión.

Pero, ¿los sistemas para los juegos de azar funcionan? ¿Puedo ganar más dinero con un sistema de juego? ¿Hay un 100% de confianza en los sistemas de apuestas? Estas son sólo algunas preguntas que siempre surgen cuando se trata el tema de los sistemas para juegos de azar.
Para entender lo que un sistema de juego es, primero tenemos que aprender lo que es un sistema.

Así que en primer lugar, vamos a comenzar por definir un sistema. ¿Qué es un sistema? Un sistema, la definición del diccionario dice que es “un conjunto de elementos interrelacionados que comprende un conjunto unificado”. Wow, ¡que definición! Apuesto a que puedo impresionar a mi suegra con una frase así.

Ok, ahora ¿podría explicar lo que es un sistema en un lenguaje fácil de comprender? Claro, lo que esto significa es que un sistema es un conjunto de cosas relacionadas, objetos o eventos agrupados para un propósito específico. Por ejemplo, todo en la vida es un sistema.

Vivimos en un sistema solar, este sistema solar tiene planetas, satélites y un sol. Todos ellos están relacionados y todos ellos tienen un propósito. Cuando entramos en un casino, en las salas de póker o en un sitio de juego en línea, lo primero que hacemos es tomar una decisión de juego.

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Apostadores y Sistemas de Apuestas

Todo buen sistema de apuestas debe ser capaz de llevarnos a través de las diferentes circunstancias que atravesamos en un juego de azar, sin hacernos pasar demasiados sobresaltos. Está claro que, en última instancia, es el propio aficionado a las apuestas el que debe ir decidiendo si el sistema está dando frutos y, por ende, merece ser continuado o si, por el contrario, se ha llegado a un punto en el cual más vale abandonarlo. Sobre todo cuando el sistema de apuestas que se está aplicando es uno que incluye progresiones negativas.

Los sistemas con progresiones negativas son sistemas que apuntan a convertirse en compensadores de pérdidas. Nos hacen aumentar el monto de las apuestas ante cada fallo y, de esa forma, intentan cubrir lo que se haya perdido en apuestas anteriores.

Pero si estamos efectivamente utilizando un sistema de estas características y notamos que los desaciertos se han acumulado y debemos, entonces, poner en riesgo demasiado dinero para poder continuar aplicando el sistema, quizás sea una buena decisión desistir de seguir utilizándolo o, por el contrario, congelar el monto de la apuesta hasta conseguir algunos aciertos que nos permitan recuperar un poco de oxígeno antes de reiniciar la progresión con la esperanza de que esta vez la suerte esté un poco más de nuestro lado.

Los buenos sistemas existen. Pero para que sean realmente fructíferos deben ser aplicados por aficionados a las apuestas que puedan tener la lucidez para establecer, en determinados momentos, algún paréntesis no planificado en su aplicación.