Comprensión y Apuestas II

Dijimos entonces varias cosas que es importante recapitular y pasar en limpio, pues nos ayudarán a entender mejor el punto que intentamos exponer, al cual le atribuimos la función de reencauzar la dirección en la que creemos que debe ir el jugador al momento de hacer sus apuestas.

El jugador, insistimos, salvo en e lcaso en que su competencia contra otros jugadores es directa, solo y únicamente confronta contra la casa de apuestas en la que está participando. En la mayoría de los casos, entonces, contra el casino.

Pero lo mismo sucede, sin variación ninguna, en el caso de las apuestas deportivas: el rival aquí es la casa de apuestas deportivas en la que el aficionado se encuentre apostando, sin importar que se trate de una casa de apuestas deportivas física o una casa de apuestas deportivas en línea.

Creer que se está apostando, al apostar por un triunfo del Barcelona contra el Madrid, contra otros jugadores puede sonar hasta ridículo. Volvamos al ejemplo de la ruleta, pues es muy gráfico para representar lo que estamos intentando trasmitir.

Cada jugada que hay en una mesa de ruleta, cada apuesta que un jugador realiza, la banca (aún sin hacerlo explícito), hace la apuestas exactamente contraria, puesto que es la banca la que deberá abonarle al jugador el premio correspondiente por su apuesta en el caso de que ella resulte acertada.

Cuando un jugador aplica un determinado sistema de apuestas, con una progresión que puede, de acuerdo al resultado final, devenir perdedora o ganadora, la responsabilidad, de cualquier forma, está ubicada del lado del propio jugador. Tal como vemos, el jugador tiene sobre el casino una gran ventaja, que puede tomar decisiones. El casino ya las tiene todas prefijadas.