Selección de Sitios de Apuestas

Dependiendo cuál sea le rubro dentro de lo que denominamos el mundo de las apuestas en línea al interior del cual tendremos interés en desarrollarnos como apostadores, puede que tengamos que hacer una buena selección respecto de cuál será el sitio de apuestas en línea que elegiremos para jugar. En realidad no queremos decir con esto que necesariamente haya sitios de apuestas en línea que sean peores y otros que sean mejores, sino que hay algunos que se ajustarán mejor a nuestros gustos, a nuestras pretensiones, y otros que lo harán pero en menor medida.

Lo cierto es que, por ejemplo, todos los sitios de casinos online que podemos encontrar en internet son muy buenos, y que en todos ellos podremos divertirnos en grande haciendo apuestas, pero puede haber pequeñas diferencias entre unos y otros que nos lleven a tener preferencias por alguno. Ciertos juegos que nos gustan y que no encontramos en algún casino, o métodos de pago y cobro online que no nos resultan cómodos, versiones de algunos juegos que nos gustan más que otras: en fin, está claro que cada uno habrá de formar su propio criterio de selección.

Lo más importante, en todo caso, es buscar un sitio para hacer apuestas en deportes. Como las apuestas deportivas no se rigen con probabilidades tan fijas, entonces resultan muy importantes los pagos que podemos conseguir por cada apuesta que hagamos. Por eso aquí la selección debe ser más minuciosa, pues debemos hacernos con la casa de apuestas que más nos ofrezca.

Pagos y Probabilidades de Apuestas

Un asunto que siempre ha de constituir un elemento de vital importancia para cualquier aficionado a las apuestas y a los juegos de casino, es el que se refiere a los pagos que se pueden obtener por las apuestas que se realizan en los diferentes juegos de azar.

Es por eso que siempre debe recomendarse a los jugadores nuevos que recién están comenzando a dar sus primeros pasos en el marco de las apuestas en línea, que presten especial atención a ello, pues de este asunto depende, en gran parte, las decisiones que se tomen al momento de apostar en un juego. Es a partir de este elemento, es decir, los pagos que en el caso de que una apuesta se verifique como acertada, que el jugador puede comenzar a delinear una posible estrategia.

¿Cómo es eso posible? Pues bien, un jugador debe poner siempre dos cosas en la balanza al momento de dilucidar un plan estratégico respecto de las apuestas que piensa realizar. Una de ellas, tal cual lo mencionado recién, es lo relativo a los pagos. La otra cuestión está dada por las probabilidades de que una apuesta determinada, efectivamente pueda concretarse.

De la relación entre los pagos y las probabilidades surge cuáles son las apuestas más convenientes. Lo serán aquellas que mejor proporción tengan entre probabilidad de acierto y monto abonado. Conocer esta cuestión es, insistimos, un paso que acerca a cualquier jugador hacia el sueño de convertirse en un gran aficionado a las apuestas online, capaz de ganar mucho dinero apostando.

Falacia de la Apuesta II

Tal como explicamos en el artículo anterior, la falacia del jugador o falacia de la apuesta, pareciera poner en riesgo la credibilidad de muchos sistemas de apuestas. Analicemos en primer lugar el caso del sistema de apuestas martingala, uno de los típicos sistemas que parecieran juzgar que mientras más se repite un determinado suceso, más improbable es que vuelva una vez más a repetirse.

El sistema martingala indica que se debe comenzar a apostando a alguna de las suertes simples. Tomemos como ejemplo que se apuesta a impar. Se apuesta una ficha a impar. Si sale par, se vuelve a apostar a impar pero esta vez se duplica la apuesta. Es decir que en vez de apostar una ficha, se colocan en concepto de apuesta dos fichas. Si volviera a salir par, se vuelve a duplicar, y así cada vez que se está frente a un fallo.

Según nos indica la falacia del jugador, ante cada nueva jugada, par e impar vuelven a tener la misma probabilidad de salir. Por lo que par podría estar saliendo una buena cantidad de tiros en forma consecutiva, sin que nuestra apuesta dé resultado.

Ahora bien, lo cierto es que, tal como todos sabemos, tarde o temprano saldrá impar. Por algo los casinos han debido instaurar un límite de apuestas máximo en la ruleta. Con esa medida se impidió que el jugador logre duplicar la cantidad suficiente de veces como para hacer efectiva la aplicación del sistema martingala.
A las leyes matemáticas hay que observarlas con un ojo crítico.

Falacia de la Apuesta

La falacia del juego es un principio teórico matemático, discutible por cierto, según el cual muchos de los sistemas de apuestas más populares que se utilizan en los diferentes juegos de azar que conocemos, están fundados en un razonamiento falaz. Este razonamiento inválido sería el suponer que los hechos pasados afectan la probabilidad de los hechos que van a producirse en el futuro.

Según la falacia del jugador, en inglés denominada gambling fallacy (por lo cual la traducción exacta no sería falacia del jugador sino falacia de la apuesta), si en una mesa de ruleta comienzan a salir repetidamente números rojos, eso no indica que ante cada nueva rojo que sale aumente la probabilidad de que el número siguiente sea negra. La ruleta es un sistema aleatorio simple con reposición, lo cual indica que ante cada nueva instancia en el que se sortea un resultado, todos los números tienen idéntica probabilidad de salir.

Sabemos muy bien que muchos sistemas de apuestas se basan en una lógica parecida y parecieran, de acuerdo a lo que reza la falacia del jugador, poner en riesgo su seriedad. Sin embargo, sabemos también que sí es posible establecer, antes de comenzar a jugar, la probabilidad de que el número rojo salga cuatro veces seguidas. Esta probabilidad es muy baja.

Se calcula multiplicando la probabilidad individual tantas veces como tiradas consecutivas queremos averiguar. Si concedemos que la probabilidad de que salga un número rojo es 0,5 (en realidad es un poco menos) y queremos averiguar la probabilidad de que salgan dos rojos consecutivos, entonces multiplicamos 0,5 x 0,5. Este dato reanima a los que toman en cuenta estas cuestiones para decidir su sistema de apuestas.

Estrategias y Apuestas en Línea

En el mundo de las apuestas en línea, por varios motivos, los consejos y los trucos en general, son sugerencias que siempre resultan bienvenidas por los aficionados a los casinos en línea. Algunos juegos de apuestas, sin embargo, no tienen demasiados secretos.

He sabido, por caso, que no hay muchas formas en que un jugador pueda incrementar sus probabilidades de ganar dinero haciendo apuestas en una máquina tragaperras o en una sala de bingo. Podrá ganar o perder, pero ello dependerá mayormente de la suerte que tenga, y no tanto de su capacidad como apostador o de algo parecido al talento.

Otros juegos de apuestas, en cambio, hacen mucha diferencia entre un aficionado que apenas conoce las reglas y los mecanismos básicos del juego, y un jugador con más experticia que puede hacer gala de conocimientos avanzados en la materia.

El caso del video póker es paradigmático, pues se trata de un juego que, a simple vista, es considerado similar a los que mencionáramos al principio, un juego de puro azar. Y sin embargo, no hay nada más alejado de la realidad que ello, pues el video póker premia especialmente a aquellos jugadores que logran encarar el juego con algunas sencillas pautas que aumentan muchísimo las probabilidades de obtener ganancias.

Para conocer la estrategia correcta de video póker no hay mejor plan que buscar en los sitios de apuestas en línea que encontramos en la web. Sobre todo, en blogs de apuestas o de casinos, en los que se describe muy bien, paso a paso, las más convenientes decisiones que deben tomarse en este juego de azar.

Apuestas, Estrategias y Póker Caribeño II

Es importante aprehender este concepto, pues no llevará a mejorar muchísimo nuestras perspectivas de éxito al momento de hacer apuestas en el póker caribeño, sin importar que estemos ejerciendo nuestra práctica en un casino real o en un sitio de apuestas en línea. Hasta el par más débil supera a la mano que le toque al crupier más del cincuenta por ciento de las veces. El número exacto para el par más débil es 50,08%, y se acrecienta a medida que avanzamos hacia pares cada vez más fuertes.

Pero así como con un par débil debemos persistir en nuestro intento de hacer valer nuestra apuesta y nuestra mano contra la suerte del crupier, también debemos saber que en un juego del estilo del póker caribeño, echarse un farol carece de todo valor. Y si no tenemos al menos una buena carta que soporte nuestra apuesta, iremos directo a la derrota.

Dependiendo cómo venga nuestra suerte en el juego y cómo hayamos venido analizando el transcurso de las manos, eventualmente podremos tenerle la fe suficiente a una mano con un As o con una K para continuar y no abandonar. Pero por lo general, muchos experimentados jugadores prefieren abandonar si no han obtenido al menos un par, sin importar qué tan débil este ha sido, como acabamos de explicar, hasta el peor de los pares tiene buenas probabilidades ante la aún incierta mano del crupier.

El póker caribeño se reduce a la instancia de decisión de abandonar la apuesta o continuar una vez que las cartas ya están en la mesa. Tomar una buena decisión aquí es la clave de todo.

Apuestas, Estrategias y Póker Caribeño

El póker caribeño es una de las modalidades de póker que más ha ganado en popularidad a partir del auge de los sitios de apuestas en línea. Así como se ha expandido mucho la práctica de este juego, también han comenzado a circular cada vez con más frecuencia algunos consejos respecto de las decisiones estratégicas más convenientes para apostar en este juego.

Un primer paso que debe hacer un jugador con aspiraciones de mejorar su performance en las partidas de póker caribeño, es la de desmitificar ciertas decisiones que suelen tomarse en este juego como válidas y que en realidad no están fundadas en ninguna lógica que avale dicha determinación. Por ejemplo, es sabido que los participantes suelen elegir la opción de abandonar, luego de haber recibido los naipes y verificar que tienen un par inferior a cinco.

Al considerar su mano como demasiado débil, se toma entonces la decisión de no arriesgar la apuesta entera y abandonar.

Pero cuando nos atenemos a las probabilidades reales que caracterizan a este juego de apuestas, y específicamente a la instancia de tener que tomar la decisión de proseguir con la mano o abandonar, lo que obtenemos es que incluso el par más bajo, tiene buenas probabilidades de derrotar a la mano del crupier, de la cual.

Claro está, hasta el momento no tenemos más noticia que uno solo de los naipes que la integran, el cual está con la cara hacia arriba, mientras los otros cuatro permanecen ocultos, invisibles a los ojos del apostador.

Resultados de las Apuestas II

Dejemos bien establecida esta cuestión, pues creemos que respecto de ella no debe haber ningún tipo de dudas, en especial para los jugadores que se dedican a hacer apuestas al juego de dados, y en general para los aficionados a las apuestas en cualquier juego de azar, pues en este caso, los dados, sirven a título de ejemplo para la forma en que esta mecánica se realiza en la gran mayoría de los juegos.

Si hay algunas apuestas que conceden a la banca una probabilidad de que se quede con nuestro dinero muy grande, es deseable que nos mantengamos lo más alejados posibles de ese tipo de apuestas. Para que tengamos noción de ello, es interesante verificar que en algunas jurisdicciones, los márgenes de la casa demasiado elevados están prohibidos por ley, pues se consideran abusivos.

Un jugador debe ser inteligente respecto de las apuestas que realiza. Todos a esta altura sabemos muy bien que hay sistemas de apuestas que, bien utilizados, pueden hacernos ganar bastante dinero. Entonces, ser inteligentes significa acercarnos a lo que es mejor, en términos de resultados, para nosotros y alejarnos de lo que puede llegar a generarnos alguna desventaja.

En el caso del juego de dados, es sabido que las apuestas que mejores condiciones le ofrecen al propio jugador son las apuestas a pase la línea, no pase la línea, venir, no venir. Los expertos indican que una vez familiarizados con estas apuestas, un jugador puede empezar a experimentar con las apuestas a probabilidades, las cuales, bien utilizadas, pueden generar ganancias consistentes para el jugador hábil.

Sistemas de Planificación de Apuestas III

Pero, tal como indicamos al comienzo, además de la ley del tercio y de su complementaria, la ley del 111, el mundo de las apuestas se rige por otras leyes matemáticas conocidas, las cuales son fácilmente enunciables y descriptibles, y que constituyen un reservorio de importantísimo valor para los aficionados a los juegos de azar, puesto que permiten que e elaboren, mediante una correcta interpretación y aplicación del contenido de las leyes matemáticas, sistemas planificados para hacer apuestas en el casino.

Veamos ahora de qué nos habla de ley de las probabilidades. Cuando hablamos de probabilidad de que un cierto suceso ocurra, ya sea en un juego de azar o en cualquier otro ámbito que sea medible a partir de las probabilidades, nos estamos refiriendo a una probabilidad teórica, abstracta, que puede o no, eventualmente, condecirse con lo que en la realidad podamos llegar a medir en un cierto lapso de tiempo.

Lo importante es notar que las probabilidades se vuelven exactas solo en el infinito. Ello nos conduce a que si establecemos un sistema de apuestas que obre de acuerdo a las probabilidades, mientras más tiempo estemos aplicando dicho sistema, más cerca estaremos, por ende, de convertirlo en un sistema infalible.

Para calcular las probabilidades debemos tener la noción de cantidad de eventos posibles, y poder establecer qué fracción ocupa, del total del universo de posibilidades, cada uno de los eventos que pueden llegar a suceder. En el caso de la ruleta, sabemos que tenemos 37 casilleros de un mismo tamaño y que la bolilla tiene idéntica probabilidad teórica de caer en cada uno de ellos.

Sistemas de Planificación de Apuestas II

Las principales leyes matemáticas que gobiernan el azar, y que han servido de fundamento teórico para la creación, el desarrollo y la aplicación de los sistemas de apuestas planificados, son, a grandes rasgos, tres. Al menos así lo han establecido los más encumbrados sistemistas que ha dado hasta la actualidad la historia del juego y las apuestas.

Estas tres leyes básicas, fundamentales para la elaboración de los más importantes sistemas de apuestas que han sido inventados para jugar en los casinos, son la ley de las probabilidades, la del tercio y la ley de los grandes números.

La ley del tercio ha sido mencionada en este espacio en diferentes oportunidades, generalmente, en aquellos momentos en que exponíamos alguno de los tantos sistemas de apuestas que se encuentran en ella basados. Su gran trascendencia hace que nunca sea inoportuno mencionarla y, claro está, explicarla.

Ella establece que en una ronda completa de ruleta, en la que haya habido por lo menos tantas tiradas como números tiene la rueda, el azar intervendrá de modo tal que un tercio de los números no habrán salido, otro tercio habrá sido elegido una sola vez y el tercer tercio habrá resultado elegido dos veces por lo menos.

Importante es destacar que esta ley nos está hablando de un período breve, una ronda completa de tiradas de ruleta. Para complementarla podemos apelar a la denominada ley del 111. Ella indica que en 3 rondas completas de 37 tiros, todos los números habrán salido al menos una vez. Solo uno o dos números, en tal caso, pueden mantenerse esquivos en semejante cantidad de tiros.

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