politica Póker y Política

Atributos comunes parecen confluir en la práctica del póker y la política.

El arte del que se nutren ambos encuentra sus fundamentos en una raíz común: la seducción de un otro, la confianza en uno mismo, la convicción, la interacción entre las diferentes posturas y el denodado intento de hacer primar las propias condiciones por sobre las de los demás.

La política es claramente un ámbito de competencia. Lo que está en juego es una articulación entre la imagen que el político proyecta en los demás y la propia capacidad de aquél de saber hacer uso de esa imagen en un plano de competencia de saberes, de intereses, de discursos y de estrategias.

La estrategia es sin dudas la madre de la política.

En el póker sucede algo similar. El jugador de póker intenta proyectar una imagen específica en sus oponentes, para que lo vean de un determinado modo, y esa percepción que intenta causar nace de su propia estrategia.

En ambos campos, esto es en el de la política y en el del póker, se conforma una meta-realidad. Preferimos llamarla así y no una irrealidad, pues lo que se debate en ella no deja de ser real. Los dos planos conviven, realidad y meta-realidad. Leer más…