cartas Cartas Bajas, Cartas Altas

Todos los que solemos ir al casino a jugar al Black Jack hemos oído varias veces aquella máxima que reza que las cartas bajas favorecen a la banca y las cartas altas favorecen al jugador.

Analicemos un momento la cuestión: ¿por qué sucede esto? O mejor aún: ¿Es esto realmente así?

En principio, la afirmación anterior es, cuanto menos, discutible. El dilema cartas bajas vs. cartas altas precisa una explicación que matice una afirmación tan taxativa.

En realidad, tanto la banca como al jugador se ven beneficiados por las cartas altas y perjudicados por las bajas.

Lo que sucede es lo siguiente: las cartas bajas aumentan las probabilidades de que el que está recibiendo las cartas se pase de 21. Y esto es así tanto para la banca como para el jugador. Por eso se consideran perjudiciales a las cartas bajas y favorables a las altas.

Sin embargo, y aquí radica el quid de la cuestión, la banca se beneficia siempre que el jugador se pasa de 21, lo cual no puede ser afirmado al revés. Es decir, no siempre que la banca se pase de 21 el jugador habrá ganado su apuesta, pues en el caso en que ambos se pasen la banca se quedará con las fichas del jugador, a pesar de haberse ella también excedido.

No es más que este simple detalle el que genera esa afirmación respecto de quién se beneficia con qué cartas. El desequilibrio en las probabilidades con el que se ve favorecida la banca permite afirmar que las cartas bajas, entonces, no son tan perjudiciales para ella.