A veces uno al ver pasar de repente una imagen de Phil Ivey por la televisión y, si no fuera porque generalmente está sentado en una mesa de póker y vestido con camisa, pensaría que se trata de Samuel Eto’o, recientemente traspasado desde el Barça al Inter de Milan, como parte de la operación que culminó con la llegada de Zlatan Ibrahimovic al equipo catalán.O, quizás, si uno no se calzó sus gafas y lo ve empuñando el palo de golf, uno de sus pasatiempos predilectos, puede pensar que es el mismísimo Tiger Woods.

Más allá del parecido con el notable delantero camerunés y el máximo referente del golf contemporáneo, no son pocas las cualidades que identifican a este ganador de siete brazaletes de la WSOP y un torneo de WPT.En efecto, muchos de los más reconocidos especialistas lo consideran el mejor jugador de póker de la actualidad. Indudablemente, a esta altura de los acontecimientos, es incluso uno de los nombres más destacados en la historia de este bello deporte.

Sus ganancias como jugador lo ubican en el segundo lugar del ranking de todos los tiempos. Datos nada despreciables para este muchacho oriundo de Riverside, California. Actualmente, su residencia se ubica en Las vegas, donde vive junto a su esposa Luciaetta.Allí reparte su tiempo entre la disputa de cash games (juegos por dinero), priorizándolos por sobre los torneos, el golf y los videojuegos.Un verdadero símbolo de lo que en la actualidad significa ser un jugador de póker.