Apuestas en Casino War

El surgimiento de los juegos de apuestas en línea ha abierto la posibilidad de que a los juegos de casino tradicionales, se agreguen otros juegos que, hasta ahora, no habían estado involucrados en el mundo de las apuestas. O, al menos, si lo habían estado, no había sido de modo consistente ni habitual.

Un juego poco habitual en los casinos reales y que ha tomado una cierta trascendencia en los sitios de apuestas en línea, es el denominado casino war. Muchos sitios de casinos en línea han incluido entre sus juegos de apuestas a este sencillo y entretenido juego de naipes. Algunos aficionados comentan que el juego les recuerda a los juegos de naipes que solían jugar cuando eran sólo unos niños.

El valor de cada uno de los naipes en el juego de apuestas casino war es exactamente le que denuncia la inscripción en el cartón. En un casino en línea, la competencia se plantea entre la carta que obtiene el jugador y la que obtiene el casino. Si se practicara en un casino real, sería exactamente igual. El jugador debería en tal caso hacer una apuesta a favor de sí mismo y competir contra la carta que le toque al crupier.

El objetivo del juego es sacar una carta más alta que la que le toca al propio casino. Si se diera el caso de que ambas cartas tuvieran un valor equivalente, entonces al jugador se le plantea la posibilidad de hacer lo que en el juego de casino war se denomina ir a la guerra.

Apuestas en Casino War II

Además de hacer la correspondiente apuesta por su propia mano, el jugador puede, en el juego de casino en línea llamado casino war, utilizar una opción que consiste en apostar a favor del empate. Esta posibilidad recibe un pago de diez a uno, es decir, diez veces más alto que el pago que se recibe por un resultado favorable común (correspondiente por la apuesta por su propia mano).

El jugador debe, antes de que se repartan los naipes, seleccionar cuál es la cantidad de dinero que habrá de apostar. Deben tomar una carta tanto el jugador como el crupier. Si estamos participando en una partida de casino war en un sitio de apuestas en línea, entonces el rol del crupier es simplemente reemplazado por el propio sitio de casino online.

El que obtenga el naipe de mayor valor (recordemos que cada uno de los naipes, en el casino war, valen de acuerdo a lo que indica el valor nominal registrado en el propio naipe) obtendrá, también, el derecho a quedarse con el dinero del otro. Por lo que si el jugador recibe un naipe de menor valor que el que le toque al casino, entonces habrá perdido su apuesta.

Es interesante lo que sucede en el caso de que los dos naipes que salieron a luz, el que correspondió al jugador y el que hizo lo propio a favor del casino, tiene un mismo valor, pues se abre la instancia que, finalmente, sirve para darle nombre a este juego de apuestas en línea.

Apuestas y Manos de Póker V

Hasta aquí el repaso introductorio hacia la esencia del juego de póker clásico nos ha llevado por un recorrido por más de la mitad de las manos: par, par doble, trío o pierna, escalera y color. Las tres últimas, sobre todo, son manos de importancia, y un buen jugador de póker sabe que si tiene alguna de ellas tiene grandes posibilidades de alzarse con el bote, por lo que es difícil que alguien deje pasar una mano sin apostar con una escalera o con un color.

Pero a pesar de la importancia de ellas, no son las manos más jerarquizadas del póker. Hay otras manos más valiosas, cuya posesión coloca al jugador, ahora sí, en una posición de casi segura victoria. Veamos cuál es la primera. Después del mencionado color, la mano que sigue en orden de importancia es el full. El full se forma con tres naipes de un mismo valor y otros dos naipes, distintos de los otros tres, pero idénticos entre sí. Un ejemplo de la mano de full es tres dieces y dos sietes.

Si acaso al repartirse las cartas nos tocan cuatro naipes de un mismo valor, podemos considerarnos muy afortunados, pues hemos obtenido un póker. Es la mano que da nombre al juego. Pero no es la más valiosa. La mano de mayor valor de todo el juego es la escalera real. Como anticipamos al describir la escalera, la escalera real se forma con cinco cartas en orden descendente y correlativas, que son de un mismo palo. Por ejemplo, K, Q, J, 10 y 9 de corazones.

Tags

cartas de bingo uma por uma

Apuestas y Manos de Póker IV

Luego de las tres primeras manos que hemos descripto (a saber: el par, el par doble y el trío), la mano que sigue en orden de importancia en este juego de apuestas que es el póker clásico, y que ha servido de inspiración para muchísimas variantes novedosas, que han colonizado el mundo de las apuestas en línea, es la escalera.

La escalera es una mano que en el póker clásico de cinco cartas se forma con naipes que están ordenados de mayor a menos en forma correlativa. La escalera más alta que puede formarse es As, K, Q, J, 10. Pero hay muchas otras escaleras más, y todas ellas representan una mano de importancia, que habilita al jugador a arriesgar en grande al momento de hacer su apuesta. En la escalera, el valor de las cartas es lo único que importa, y el palo, por el contrario, pasa a un plano de indiferencia.

Ya veremos, sin embargo, que hay una variante de la escalera que posee un valor supremo y en el que los palos que tengan cada uno de los naipes sí tienen importancia. Pero no es momento aún de explicar eso, pues debemos primero explicar la mano que sigue en orden de importancia. Se llama color. El color se forma con cinco naipes que sean del mismo palo, sin importancia de cuál sea el valor de cada uno de ellos. Es la mano exactamente inversa a la escalera, en la que, como explicamos, importaba el valor y no el palo.

Tags

manos de poker

Apuestas y Manos de Póker III

El póker en línea es sin dudas uno de los juegos más apasionantes que podemos encontrar en los sitios de casinos y apuestas en línea. En los artículos anteriores iniciamos un recorrido para introducir los conceptos más importantes del póker, los cuales nos servirán, una vez que estén perfectamente aprehendidos, para participar en cualquiera de los juegos de póker en línea que en la actualidad deslumbran a los aficionados a las apuestas en los sitios de casino en línea.

Entre estos conceptos de máxima importancia y que funcionan como la arquitectura del póker, están los valores de las manos del póker. Ya describimos la forma en que se componen y la jerarquía que tienen algunas de las manos. Nos hemos referido ya a los pares, a los pares dobles y a los tríos o piernas.

De cada uno de ellos indicamos con precisión cuál es su valor real en el póker clásico y qué perspectivas le permiten tener a quien le toquen en su mano, considerando con mucho atención y detenimiento cuál debe ser, en una partida corriente, la relación entre estas manos y las posibles apuestas que el jugador de póker puede emprender con ellas.

Con este mismo criterio, seguiremos analizando las restantes manos de póker. Hasta aquí hemos analizado las manos menos valiosas. Son las manos más comunes. Pero aún así, presentan un valor de importancia y muchos jugadores se atreven a apuestas incalculables con ellas en su poder. Puesto que el valor relativo, depende de muchos factores. Y en ciertas circunstancias un par doble o un trío puede ser, ciertamente, una mano imbatible.

Tags

manos del poker

Apuestas y Manos de Póker II

En cada mano que se juega en cualquier de las versiones de póker en las que se plantea una competencia entre diferentes manos de diferentes jugadores (o entre la mano de un jugador y la mano de la banca), el ganador será el que presente la mano más alta.

La aclaración vale pues hay versiones de póker en las que no hay competencia entre manos y las apuestas se pagan directamente según una tabla de asignaciones de pagos por manos. Un ejemplo de esto último es el video póker, en el cual el jugador se enfrentará con que ya tiene preestablecidos los pagos por cada una de las manos que puede llegar a obtener.

La mano más simple que le puede tocar a un jugador de póker se denomina par y consiste en dos cartas cualesquiera con el mismo número. Por ejemplo, par de sietes. No importa, en esta mano, el palo de la carta. La mano que le sigue en importancia es el doble par. Ésta se forma con dos pares cualesquiera. Por ejemplo, par de sietes y par de dieces. Dos pares ya es una mano de una cierta importancia. La apuesta que un jugador puede hacer en tal situación supera bastante a la apuesta que se podría hacer solo con un par.

Luego viene el trío o pierna. Esta mano se forma con tres cartas que tengan el mismo número. Por ejemplo pierna o trío de J. Los tríos son una mano muy respetable. Generalmente son acompañados de apuestas importantes.

Apuestas y Manos de Póker

Hacer apuestas en una partida de póker puede parecer sencillo. En efecto, para los jugadores experimentados esto no solo es sencillo, sino que es algo cotidiano, un ambiente en el que se manejan con total soltura y plenos de confianza. En primer lugar, lo más importante para cualquier jugador que aún no haya reunido experiencia y esté dispuesto a dar sus primeros pasos en el mundo de las apuestas en el póker, es identificar las diferentes variantes de póker en las que se puede jugar. Son muchas y cada una de ellas conlleva un buen número de especificidades que la distinguen de las demás.

Está claro que desde hace unos cuantos años, la versión de póker más popular es el Texas Holdem. Pero esto no siempre fue así. El póker original hoy recibe el nombre de póker de cinco caras, y es el que le ha dado forma a las continuidades que han surgido con otros nombres y pequeñas variaciones en sus reglas y sus mecanismos. Sin embargo, en todas las nuevas versiones de póker que han surgido, ha habido una continuidad inmodificable con relación al valor de las manos.

Este es, posiblemente, el conocimiento más primario que debe poder manejar cualquier aspirante a convertirse en un aficionado a las apuestas en el póker.

Veremos en el siguiente artículo cuáles son, entonces, las manos que pueden formarse en una partida de póker clásico de cinco cartas. Y recordemos que en las demás versiones que han surgido de póker, estas manos se mantienen inalterables o con muy pequeñas modificaciones.

Curiosidades de Apuestas II

La técnica que aplican los jugadores aficionados a las apuestas en el póker que han aprendido a leer los gestos corporales entre los que se cuentan el que corresponde a la dilatación de las pupilas, es bastante antigua. Lleva, sin dudas, unas cuantas décadas siendo aplicada.

Y la dilatación puede, tal como indicamos en el artículo precedente, constituir un signo de que el jugador ha recibido muy buenas cartas, si se produce al momento en que éste las ve, o bien puede significar que el jugador está echándose un farol, en el caso de que se produzca cuando el jugador está precisamente colocando las fichas que corresponden a las apuesta.

Si bien los gestos que los jugadores se han entrenado para detectar no se agotan aquí, pues hay otros muy importantes como la inclinación del cuerpo, los gestos con la cara o con las manos, etc., hay algunos que escapan a las técnicas corrientes de quienes se dedican a interpretarlos. Al menos eso surge de un reciente estudio de una universidad australiana, en la que se postula que una cierta inclinación de los ojos hacia un determinado lugar, puede indicar que el jugador está pensando en un número específico.

Esto no sugiere que con el tiempo, los más hábiles entre los jugadores de póker, irán incorporando, como ha venido sucediendo hasta ahora, nuevos hábitos de lectura de gestos, gracias a los cuales, el factor corporal quedará sobreexpuesto. Claro que, paralelamente, la difusión del póker en línea opera en un sentido inverso.

Curiosidades de Apuestas

En determinados juegos de apuestas, entran en un plano de relevancia detalles para el común de las personas, pasarían totalmente desapercibidos, pero que para el apostador experto se convierten parte de un mundo de significados, en el cual toman una dimensión superlativa hasta los aspectos más pequeños.

Así sucede, por caso, en el juego de póker. Cuando la competencia se plantea en el plano de la más áspera confrontación, los apostadores del póker son capaces de aguzar el ingenio y recurrir a hasta la más sutil de las astucias, sin otro objetivo que no sea el de alzarse con una victoria y cosechar el bote final en el que se recolectaron las apuestas que los apostadores fueron realizando.

Y uno de los impensables aspectos que forman parte de aquello en lo que concentran su atención los aficionados a las apuestas en el póker, son los ojos. Los ojos hablan, eso es sabido. En el caso del póker, los jugadores que reúnen la suficiente habilidad pueden descubrir las cartas que tiene algún jugador o la jugada que planea realizar con solo mirar sus ojos. Verdaderamente asombroso.

Una pupila dilatada por demás evidencia enseguida la existencia de una carga emocional superior a la normal, lo cual puede estar significando, si el fenómeno se produce al recibir un jugador sus cartas, que estas fueron efectivamente muy buenas y que le permitirán formar una mano con la que piensa entrar al juego con una apuesta importante y, si todo sale como debería, quedarse con esa mano.

La Simulación en la Apuesta II

El arte de echarse un farol cuando se está haciendo apuestas en una mesa de póker ha conocido, en la actualidad, una nueva etapa. Sabemos que con la introducción del póker en línea, el cual se practica en sitios de apuestas online. Es absolutamente distinto echarse un farol en una partida de póker en línea que lo que había sido, hasta aquí, hacerlo en una partida de póker real.

El mero hecho de tener cara a cara a los oponentes, instala el elemento de la corporalidad de la disputa, el cual está perfectamente ausente cuando la partida es virtual y se desarrolla en un sitio de apuestas online.

¿Cómo opera entonces el farol o el bluff en uno y otro caso? Sabido es por todos los aficionados a las apuestas en el póker que cuando uno participa en una partida de póker real, el hecho de estar siendo visto, oído y percibido de muchas otras formas por los oponentes, hace que uno tenga que tener permanente consciente de las propias acciones, de los gestos, de los movimientos y de las palabras que uno pronuncia.

Cuando un aficionado a las apuestas en el póker se hecha un farol, este debe ser refrendado por todo el cuerpo del apostador, quien acompaña con palabras, gestos y movimientos corporales a la apuesta que hizo. Pero cuando la disputa es en una sala de apuestas online, se carece de este aspecto teatral y el farol pasa a ser una abstracción, lo cual abre una cuestión de indeterminación.

 Page 2 of 19 « 1  2  3  4  5 » ...  Last »